# 7 - HOSPITALIDAD

Saludos!  Soy el Padre Edwin Keel de los Padres de la Sociedad de María, Maristas, y soy el
Promotor para los Laicos Maristas.  Este es el septimo charla sobre la espiritualidad  Marista.


Hemos estado hablando sobre la misericordia, y de María, como Madre de la Misericordia, quien
desea abrazar todo la humanidad con su proteción y amor.  Nosotros, como María, somos
instrumentos de la misericordia de Dios, y nuestro interés es aceptar/incluir a todo el mundo sin
excluir a nadie.


Hospitalidad es un buen nombre para el ministerio de la mirsericodia, que es un ministerio de
inclusion.  No tengo idea si nuestro fundador Padre Jean-Claude Colin, usó la palabra incluir, pero
parece que esta palabra capa el espíritu y la esencia de lo que es el ministerio Marista.
El pensaba que la Sociedad de María fue fundada, porque María deseaba invitar las personas que
todavía no han entrada en la Iglesia, y al mismo tiempo, para ayudar las personas quienes han
estado desafectado con la Iglesia y/o han salido de ella.  La Sociedad de María, tiene un grupo de
laicos también, que normalmente, son conocidos como el OrdenTercer de María, o como Laicos
Maristas, o como el Camino de María.  La Sociedad de María tiene el rama de los laicos para que
haya más campo en la Sociedad para todos las personas quienes desean estar debajo la protection
de María, y no solo para los sacerdotes y religiosas.  También el ramo de los laicos, como
misioneros/as, tiene el proposito de alagar la mano a toda la gente, especialmente en lugares donde
otros ministerios en la Iglesia no puedan ir, y de invitarles a experimentar la misericordia de María
y ser reconciliados con la Iglesia o entar en ella por la primera vez.


Yo creo, que en nuestros tiempos, la hospitalidad es muy necesario.  Los medios de
comunicación, como, television, el internet, maneras de transportación, han traido a nuestras
tierras personas de otras culturas que hace 50 años, eran desconocidos por las distancias entre elos
y nosotros, o que en otra manera, no han tocado o no han impactado nuestras vidas.  Hoy, muy
rápidamente sabemos lo que está pasando en el otro lado del mundo cuando miramos las noticias.  
Nos encontramos que haya conflictos de guerra en lugares que antes no lo hemos conocido.  
Cuando andamos en nuestro barrio encontramos personas quienes hablan otros idiomas, van a
diferentes iglesias y también llevan ropa distantas de nosotros.  Aun en nuestra Iglesia, parece que
ya no hay las práticas y creencias que hemos conocido antes.  La manera de celebrar la liturgia, las
devociones y otras práticas se han cambiados.  A veces la teología de mucha gente, su manera de
entender y hablar sobre nuestra fe, suena muy diferente de lo que hemos creido.


En todo esto, en la sociedad y la Iglesia, hay un gran potencial, no sólo por desacuerdos, pero
también por aversión y conflicts.  ¿Cómo tratamos con todo eso?  ¿Qué deben ser nuestros
actitudes hacía estas personas, estas culturas,y estas creencias diferentes?   


Parece que la palabra que entra en mi mente es, ‘tolerar’.  Debemos tolerar estas diferencias.  
Pero ‘ tolerar” significa “aguantar” las personas quienes son diferentes.  Esto no quiere decir que
ya son vecinos nuestros.  Básicamente quiere decir, “Lo que usted cree y la manera como vive no
son importantes para mi.”  Pero estas cosas son importantes para ellos.  Si quiero reconocer ellos
como mis vecinos, tengo que aceptarles con sus creencias y practices culturales con sinceridad.  
No quiere decir que estoy de acuerdo con ellos.  No quiere decir que tengo que aceptar sus
creencias y práticas.  Al contario, quiere decir que tengo interés en ellos porque quiero
interersarme.  Quiere decir que deseo darles la bienvenida para que juntos podamos conocerse y
respectarse mutuamente.  

En el libro, Cosas Vivas, de poesía, por Anne Porter, leí el poema  “Una Oración Corta”

María, en su persona
Vemos floreciendo
La belleza de nuestra humanidad
Y eschucho
Las canciones de Dios.

En su corazón, las personas quienes
Están perdidas, rechazadas y
Abandonadas
Están con honor

Quédate con nosotros
Ahora y por siempre.


Para aceptar los rechazados y abandonados, y las que son diferentes de nosotros, es un honor en
nuestro corazón.  Para aceptar las creencias de otros aun que sean diferentes, este es hospitalidad.  
Esta es manera de María.  Esta es la manera de la Sociedad de María.
Explorando la manera Marista